Los riscos de Santa Catalina

Sábado 17/Domingo 18, diciembre, 2022
Nivel 2+ (9 am)

Una ruta para subir a los cerros más importantes de los pinares de Valdemaqueda.

Datos técnicos

Salida : 9 a.m. desde la calle San Leonardo, esquina con la calle Princesa (Plaza de España).
A las 9,15 a.m. en Plaza de Castilla.
DOMINGO 18 : A las 9,15 a.m. en Mateo Inurria. Debido a La Carrera de las Empresas, la parada de Plaza de Castilla se traslada a la calle Mateo Inurria esquina General Lopez Pozas, junto a la gasolinera Repsol.
Regreso : En torno a las 17,30 h terminará la excursión, parando unos 30 minutos a tomar algo.
Precio : 25€ (Socios : 23€)
Desayuno : Sin desayuno.
Distancia :22 km
Desnivel de subida : 700 m (1165 m acumulado).
Desnivel de bajada : 500 m (1090 m acumulado).
Grupo : Cada 15 pax con un guía.
El traslado se realiza en autocar de 54 pax, que se comparte con otras excursiones hasta ocupar las 54 plazas. No se puede cambiar de asiento.
Imprescindible el uso de mascarilla en el autocar.

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Marco Geográfico
Esta ruta se desarrolla dentro del término municipal de Valdemaqueda, en la provincia de Madrid en el límite con la de Ávila.
Descripción del itinerario
Nueva marcha por los pinares de Valdemaqueda, en el oeste de la provincia de Madrid. El objetivo es subir a un conjunto de cumbres que constituyen las atalayas más significativas del entorno : San Pedro (1017 m), Risco del Águila (1043 m) y Santa Catalina (1386 m).
Valores naturales
El límite entre Madrid y Ávila es una región cubierta de pinares, de montañas medias que conforman un paisaje ondulado, donde sobresalen cumbres graníticas convertidas en excelentes atalayas naturales, como es el caso de Santa Catalina, Cabreruela, Peñarcón, etc. A pesar de la aparente simplicidad de este paisaje (una continuada y ondulada masa forestal dominada por formaciones de Quercus ilex, Juniperus communis, Pinus pinea y Pinus pinaster), la acción erosiva de una infinidad de pequeños arroyos, que se van encajando hacia el río Cofio, ha dado origen a una geografía compleja, variada, de alto valor ecológico, como lo demuestra el hecho de que la región se encuentra incluida en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) "Encinares de los ríos Alberche y Cofio", una extensión de 83.156 hectáreas, y en el Lugar de Importancia Comunitaria (L.I.C.) "Cuenca de los Ríos Alberche y Cofio", hábitat de especies animales representativas como el águila imperial ibérica, la cigüeña negra, el buitre leonado o el buitre negro.
Por otra parte conviene destacar el curso del río Cofio, que reparte su cuenca entre Ávila y Madrid. Nace al sureste de la provincia, en el límite con Madrid, recogiendo las aguas que bajan por la vertiente meridional de la sierra de Malagón y atravesando los términos municipales de Peguerinos, Las Navas del Marqués, Santa María de la Alameda, Valdemaqueda, Robledo de Chavela, Hoyo de PInares y Navas del Rey, antes de unirse al Alberche en el pantano de San Juan. Además, cuenta con dos grandes tributarios : el río de la Aceña y el río Sotillo.
El puente Mocha, sobre el río Cofio, es también conocido como de los Cinco Ojos, a pesar de que realmente está formado por cuatro bóvedas de medio punto y dos vanos de losas planas a ambos lados, de sillería de granito. No hay consenso a la hora de datar la construcción de este puente, aunque la tradición le atribuye un origen romano (de hecho es popularmente conocido como puente romano), lo más probable es que se trate de una obra bajomedieval. Se cree que el primitivo puente fue remodelado en el siglo XVI para poder transportar madera para la construcción del monasterio del Escorial. En el verano de 2013 finalizó la restauración llevada a cabo por la Comunidad de Madrid.
Valores culturales
El puente Mocha, sobre el río Cofio, es también conocido como de los Cinco Ojos, a pesar de que realmente está formado por cuatro bóvedas de medio punto y dos vanos de losas planas a ambos lados, de sillería de granito. No hay consenso a la hora de datar la construcción de este puente, aunque la tradición le atribuye un origen romano (de hecho es popularmente conocido como puente romano), lo más probable es que se trate de una obra bajomedieval. Se cree que el primitivo puente fue remodelado en el siglo XVI para poder transportar madera para la construcción del monasterio del Escorial. En el verano de 2013 finalizó la restauración llevada a cabo por la Comunidad de Madrid.
Dificultad de la ruta
Media. Las alturas no son importantes, pero esta ruta es un continuo sube-baja que acaba rompiendo las piernas, a lo que hay que añadir la longitud.
Equipo recomendado
Chaqueta impermeable, forro polar, botas de montaña ; mochila con comida y agua (1,5 litros mínimo) ; gorra, bastones, botiquín personal, cubremochilas.
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. De esta forma, al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar.
Por razones de seguridad, los bastones se transportarán necesariamente en el maletero del autocar.



Para inscribirse

915 215 240
676 210 662 (WhatsApp o SMS)

Abiertos: 10-14 h y 17-20h. Lunes/viernes. Sábado: Cerrados hasta septiembre.

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