EXPOSICIÓN DE PINTURA

El Camino

de Javier Prats

DESCRIPCIÓN:

Desde el 1 al 20 de abril 2011 permanecerá abierta la exposición El Camino, de Javier Prats, con cuadros inspirados en sus viajes de los últimos años. Sala de Exposiciones de la librería Tierra de Fuego, travesía de Conde Duque, 3, Madrid.
Lunes a viernes : 10-14h ; 17-20h

A modo de presentación
En esta exposición, Javier Prats nos muestra una colección de imágenes personales, reflejos de paisajes en un viaje desde Marruecos hasta Escocia a lo largo de los últimos 3 años. Aquí quedan recogidos algunos momentos, instantáneas o paradas en el camino, las escenas que realmente lo conforman.
Paisajes vacíos, abiertos y libres, imágenes en silencio, calma y serenidad. Estados de ánimo donde cobra importancia lo que normalmente pasamos por alto. Escenas sin focos ni centros, modelos o referencias. Se retrata el aire, la luz, el vacío, el reflejo desnudo. Colores difusos, sin formas concretas. Cuando se diluye el modelo, tan solo queda el observador como auténtico retratado. Cuando no hay nada que enfocar, nada que perseguir o de lo que huir, ya solo queda él como auténtico modelo de una colección de imágenes u horizontes que funcionan a modo de espejo ; tan solo muestran y reflejan a quien tienen delante. Esta colección no es sino una invitación a la aceptación de lo que cada imagen y cada momento, nos muestren, a lo largo del camino, a cada uno de nosotros.

Actividades
Esta exposición irá acompañada de diversas actividades, cuyo programa detallado aparecerá en breve, de las que te adelanto un par de ellas :
—Sábado, 2, Abril, 11 h : Cuentacuentos : “Imagin…Arte”
La propuesta de este taller es brindar un espacio compartido de creación, imaginación, juego, y comunicación. Adultos y niños exploraremos el territorio de la CREATIVIDAD, a través de juegos, música, palabras, plástica, integrando distintos lenguajes expresivos.
El punto de partida será el propio cuerpo- ese espacio que habitamos_ y desde allí desarrollaremos la “expresión” como un camino hacia la armonía entre pensamiento, sentimiento y acción.
Será como “abrir la puerta para salir a jugar…”, darnos permiso para crear, comunicar y expresar, uniendo así nuestro mundo interior con el exterior.
Compartir un momento lúdico-creativo junto a nuestros hijos.
Taller impartido por Gabriela Villalba. Ella ha dicho sobre sí misma :
Artisteadora andariega algo musiquera y muy bailadora.
Cuentacuentea, poesías, historias , canciones y juegos, allí por dónde sea.
Pispiricueta incansable vagabundea entre, pinceles, palabras, danzas, terapias holísticas y otras hierbas…
De vez en cuando, muy seriamente hace cosquillas en la imaginación de los adultos y de los niños también. Con una pizca de magia, ilusión y muchísimo Amor.
Enseñadora de vocación, pero también y sobretodo aprendíz… de la vida.

—Miércoles, 6, Abril, 19,30h : Música de Cámara.
Sonata para violin y cello, Opus M73. Maurice Ravel (1875-1937).
I. Allegro
II. Trés vif
III. Lent
IV. Vif, avec entrain.
Imterpretada por :
Alzy Kim Lee, violín
Paz Alonso, cello

La sonata para violonchelo y violín tiene su origen en el suplemento especial conmemorativo de Debussy de La Revue musicale, en diciembre de 1920, donde se incluía lo que se convertiría en el primer movimiento de esta sonata. Ravel inició la composición de esta obra en abril de 1920, siendo necesarios casi dos años para completar los cuatro movimientos de la partitura. Aparentemente Ravel conocía el Dúo para violín y cello de Kodály y en su estreno en abril de 1922, la sonata de Ravel fue denominada Dúo. Se pueden apreciar indicios claros de Kodály y Bartók y la música popular húngara , también en esta sonata, sobre todo por las disonancias y el virtuosismo brillante de su música.

Para dar continuidad y unidad a la obra, Ravel utiliza elementos de transformación cíclica temática. La figuración del violín al comienzo del primer movimiento volverá más tarde en otros movimientos, al igual que el tema angular que llevará el violonchelo. La dualidad mayor/menor es una constante en el segundo movimiento, que contrasta además por la sonoridad. Los temas del movimiento lento suelen ser modales. El final está conformado por múltiples centros tonales en C y f-agudo y la presencia de la cuarta aumentada, reflejando un cierto carácter húngaro. En el último movimiento de la sonata, Ravel combina a través del contrapunto, varios de los temas de los tres primeros movimientos.

" La Sonata para violín y violoncelo data de 1920, la época en la que me instalé en Montfort-l’Amaury. Creo que esta sonata marca una vuelta en la evolución de mi carrera (...) Renuncia al encanto armónico ; reacción cada vez más marcada en el sentido de la melodía." (Ravel, 1938).