Yacimiento de la Cava y la sierra de Altomira

Sábado, 18 / Domingo, 19, Noviembre, 2017. 24º Aniversario
Nivel 1 y cultural (8,30 a.m.)

Temáticas foto de la excursión

ESTE VIAJE SE REALIZA ÚNICAMENTE EL SÁBADO 18 DE NOVIEMBRE. Visita a uno de los yacimientos arqueológicos menos conocidos de España, y ruta de nivel 1 por la sierra de Altomira.

Datos técnicos

Salida: 8,30 a.m. desde Plaza de España.
A las 8,45 a.m. en Plaza Conde Casal, en la parada de autobús frente a la farmacia..
Regreso: En torno a las 18 h se terminará la excursión, parando unos 30 minutos para tomar algo.
Desayuno:En ruta.
Precio: 22€ (Socios: 20€)
Distancia: 7 km
Desnivel de subida: 160 m (200 m acumulado).
Desnivel de bajada: 290 m (330 m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Este viaje se realiza en colaboración con el Ayuntamiento de El Valle de Altomira, en el que esta incluido la población de Garcinarro. Dada la importancia de este yacimiento, su alcalde, Antonio Fernández, nos ha dado todo tipo de facilidades para realizar esta actividad, siendo el mismo quién nos hará la visita guiada al yacimiento, y quién nos ha propuesto la ruta a pie por la sierra de Altomira.

Marco Geográfico
Esta ruta se desarrolla por el término municipal de Valle de Altomira, integrado por las poblaciones de Garcinarro, Mazarulleque y Jabalera, dentro de la provincia de Cuenca, en el límite con la de Guadalajara.
Descripción del viaje:
El viaje consta de dos partes bien diferenciadas:
*Mañana: Realizaremos una sencilla marcha a pie (6,5 km) por la sierra de Altomira. Desde el puerto (1019 m), límite de Guadalajara con Cuenca, tomaremos una pista que entre pinos y por el alto de la loma nos conducirá hasta el vértice geodésico de Altomira (1183 m), una impresionante atalaya pues permite unas vistas panorámicas amplísimas, que alcanzan hasta la serranía de Cuenca y gran parte de la Alcarria.
Aquí también se ubica la ermita de Altomira, a la que suben los romeros en peregrinación una vez al año siguiendo el sendero por el que bajaremos (Camino viejo de la ermita) hasta la carretera donde nos recogerá el autocar. Regreso a Garcinarro, con tiempo libre para la comida.
*Tarde: Realizaremos una visita guiada al yacimiento arqueológico de la Cava, una construcción defensiva que domina a vista de pájaro una amplia zona circundante, y que constituye uno de los yacimientos más singulares de la Península, con difícil parangón con cualquier otro conjunto, máxime teniendo en cuenta que recientemente se ha descubierto la muralla que parece ser circunvala el recinto arqueológico. La visita durará unas dos horas largas.
A continuación emprenderemos el viaje de regreso a Madrid.
Valores naturales:
La sierra de Altomira o de San Cristóbal es una de las sierras más occidentales del Sistema Ibérico, situada en el sur de La Alcarria, entre las provincias españolas de Guadalajara y Cuenca. Se extiende de norte a sur a lo largo de unos 47 km. desde Sacedón hasta Alcázar del Rey.
A su vez se subdivide en varias serrezuelas separadas por los barrancos de varios ríos: al norte, la sierra de Anguix, al oeste del Tajo, la sierra de Enmedio, entre el Tajo y el Guadiela, y la sierra de Santa Cruz, al este del Guadiela y del Jabalera; en el centro, de norte a sur, la sierra de San Cristóbal y la sierra de Degollados, y al sur, la llamada propiamente sierra de Altamira.
Sus cerros son de escasa altitud, pues su altura máxima se sitúa en los 1.183 m de la cumbre Altomira, aunque si son de cierta prominencia respecto a su altura, unos 500 m.
En sus faldas se sitúa el embalse de Bolarque, punto de confluencia de los ríos Guadiela y Tajo, en un profundo barranco formado por los dos ríos. A su vez, el río Jabalera también forma desde su curso medio hasta su desembocadura en el Guadiela otro profundo barranco que sirve de separación entre la parte norte de la sierra y la parte sur.
Valores culturales
El yacimiento arqueológico de La Cava domina un alto privilegiado. Su localización topográfica le permite controlar el paso natural que uniría la Submeseta Sur con el interior peninsular lo que implica la verificación de una de las principales vías de comunicación de la Península Ibérica. La rigurosa excavación arqueológica ha permitido datar la primera ocupación en la Edad del Hierro, momento en que comienza el retallado en la roca natural para la construcción de tres estancias.
Estos espacios moldeados en piedra e interconectados mediante un pasillo igualmente retallado en el farallón rocoso, se sitúan intencionadamente en el oeste, buscando la orientación solar. Se trata de un edificio singular, de morfología tripartita, bien conocido en la investigación ibérica. Las recurrentes investigaciones han identificado el lugar como un antiguo centro del poder político, el atesoramiento de excedentes y el culto heroico Tras su abandono es vuelto a ocupar en época visigoda adecuándolo para su uso como eremitorio y almacén privado vinculado.
Más+...
Se sabía que en el cerro sobre la Cueva de la Mora había una especie de habitáculos retallados en las rocas y parcialmente ocultos por la tierra y el tiempo. Gracias al trabajo de Miguel Ángel Valero y su equipo y a los dineros del ayuntamiento y otras entidades (unos 49.000 euros) se ha procedido a la excavación arqueológica de los mismos, poniendo atención a la estratigrafía con objeto de conocer la edad relativa de las piezas que allí se encontraban. También se ha usado el método del carbono 14 para datar alguno de los restos orgánicos hallados; lo cual ha resultado primordial para determinar la importancia de estos edificios, que parecen tener unos 2400-2500 años. Más allá de ese dato objetivo, se sabe que ese cerro ya fue ocupado en la Edad del Bronce, hace unos 4000-5000 años, por una población de unas 50 personas. Se trataba de un poblado rudimentario, con estructuras habitacionales de una sola estancia y con un elemento que servía de muralla a su alrededor. Este poblado desapareció durante unos 2400-2500 años hasta los años 550-400 a.c., que lo ocuparon los íberos. La sociedad íbera de esta época ya tenía una organización más compleja en la que había pequeños reinos con un régulo en cada una de las ciudades principales. Éste gobernaba un territorio donde se encontraban poblaciones más pequeñas que la capital, de diferente tamaño. El poblado de la Cava era un poblado de tamaño intermedio, con una extensión de unas 5-6 ha. Sobre el poblado de la Edad de Bronce se construyó la acrópolis retallada en la roca en época íbera que ahora tenemos la oportunidad de ver. Ésta sería la parte fortificada del poblado, donde vivía el personaje principal, donde estaba el elemento religioso y lo que podemos llamar el edificio noble. Tenía una pequeña cerca y una muralla que lo separaba del resto de la población. La acrópolis consistía en tres estancias unidas por un pasillo también tallado en la roca con un parapeto en la parte de poniente que separaba del precipicio de unos 20 metros que hay a ese lado. Según el arqueólogo que ha dirigido las excavaciones, la novedad de este yacimiento es que es el primero de época íbera en el que aparece este tipo de edificio retallado en rocas.
Dificultad de la ruta
Pequeña.
Equipo recomendado
Botas de montaña, ropa cómoda, chaqueta impermeable, mochila con agua (1,5 litros mínimo), comida, bastones, gorra, botiquin personal, etc...
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. Así, al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar. Además, si se llevan bastones estos han de guardarse necesariamente en el maletero del autocar.
Por motivos de seguridad los bastones sólo se pueden transportar en el maletero del autocar.