Pto León - Majada Pielera - Angeles de San Rafael

Sábado, 12/ Domingo, 13, enero, 2019
Nivel 2+ (9 a.m.)

Nivel 2+ foto de la excursión

Espectacular travesía desde el Puerto del León a Los Angeles de San Rafael, ascendiendo a un dos mil: Majada Pielera (2004 m).

Datos técnicos

Salida : 9 a.m. desde Templo de Debod, Monumento a los Caídos, calle Ferraz.
A las 9,15 a.m. en Plaza de Castilla.
Precio : 21€ (Socios : 19€)
Desayuno : No se para a desayunar
Distancia : 19 km
Desnivel de subida : 735 m (900 m acumulado).
Desnivel de bajada : 810 m (1095 m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Con esta ruta ascenderemos a 1 dosmil de la Sierra de Guadarrama : Majada Pielera (2004 m).

Marco Geográfico
Itinerario de montañismo por la sierra de Guadarrama (Segovia), desde los Angeles de San Rafael hasta el puerto de Pasapán, descendiendo por la vertiente meridional a La Panera.
Descripción del itinerario
Iniciaremos la ruta en el puerto del León (1511 m), con un suave ascenso a la cercana cumbre de la Sevillana hasta el puerto de Tablada y el collado del Arcipreste de Hita, desde donde descenderemos hacia el nacimiento Del Río Gudillos. La ruta continúa atravesando los pinares del Prado de las Campanillas hasta el Área recreativa de la Panera (1200 m), donde enlazaremos con el sendero GR-88 y ascenderemos al Puerto de Pasapán (1843 m). Ya en la cuerda, recorreremos la Sierra del Quintanar, pasando por el pico de Majada Pielera (2004 m), Cerro Carmocho (1965 m), El Carmochín (1928 m) y Cerro del Quintanar (1932 m), antes de descender por el Collado Mayor a Los Angeles de San Rafael.
Valores naturales
Desde el puerto de la Fuenfría se desprende una cuerda montañosa que con dirección oeste se dirige hacia los Angeles de San Rafael. Este cordal recibe el nombre popular de la Mujer Muerta, pues visto su perfil desde tierras segovianas asemeja a una mujer tumbada, con las manos apoyadas sobre su pecho. "Los pies" de esta Mujer Muerta recibe geográficamente el nombre de sierra de Quintanar, con la cumbre de Quintanar elevándose hasta los 1.932 m de altura ("la punta de los pies").
El tramo de cuerda que forma la sierra de Quintanar se caracteriza por la presencia de piornos y pastizales, con unas panorámicas amplias sobre la meseta de Castilla-León.
Dificultad de la ruta
Media, por el desnivel de subida y bajada. Pero es una ruta cómoda para cualquier montañero acostumbrado a realizar excursiones de nivel 2.
Equipo recomendado
Chaqueta impermeable, forro polar, botas de montaña ; mochila con comida y agua (1,5 litros mínimo) ; guantes, botiquín personal, protector solar, cubremochilas, paraguas plegable, bastones.
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. De esta forma, al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar.
Por razones de seguridad, los bastones se transportarán necesariamente en el maletero del autocar.

La Leyenda de la mujer muerta
Son numerosas las versiones de esta leyenda sobre la Mujer Muerta. He aqui algunas de ellas :
- El ayuntamiento de Segovia mantiene en su página web la siguiente versión : El perfil que dibuja sobre el cielo la silueta de la montaña conocida como la Mujer Muerta, es un capricho geológico, interpretado desde el prisma popular y legendario de la siguiente manera : la esposa del jefe de una tribu que vivía en el cerro del Alcázar, muerto aquél, crió a dos hermosos niños gemelos que, con el tiempo, se enfrentaron para asumir el liderazgo del pueblo.
La madre, desesperada ante la posible lucha fratricida, ofreció a Dios su vida a cambio de la supervivencia de sus vástagos. Cuando éstos iban a pelear, una ventisca seguida de una formidable nevada -en pleno verano- se lo impidió. Disipado el temporal, los hermanos comprobaron que una montaña cubría lo que hasta entonces había sido llanura. Dios había aceptado el sacrificio de la mujer, cubriendo su cuerpo yacente con nieve. La leyenda dice que dos pequeñas nubes se acercan al atardecer a la montaña : son los dos hijos que besan a su madre.
- Para Andrés Campos esta es la leyenda : Había una vez un rey en el Guadarrama, más o menos por lo que hoy llamamos La Losa, que era viudo y tenía una hija asaz fermosa y en edad de desbravar. Se cuenta que el soberano, como padre bueno y celoso, no veía varón en toda la sierra digno de zamparse semejante bombón ; y que la princesa, como buena hembra, no veía llegado el día en que apareciese un apuesto jayán, caballero sobre corcel alado, y se la llevase montada. De modo que allá se subía la niña, al alto del Pasapán, y oteando la llanura pensaba en los inconvenientes de la monarquía, sobre todo si tu padre es un rey y un antiguo.
En éstas estaba la fogosa moza cuando por la linde del pinar asomó Hércules, quien, como todo el mundo sabe, vino por estos lares a fundar Segovia, y detrás de él Apolo, dios de la eterna juventud, el cual sin mediar salutación agarró a la zagala por la faja, le suministro un beso de tornillo y le propuso matrimonio y ella le dijo que bueno. A papá como era de esperar, la idea de casar a su princesita con el primer dios que pasara por La Losa no le hizo ni pizca de gracia, así que, aprovechando que el hijo de Zeus y Latona fue a echarle una mano a su forzudo compañero con los planos del acueducto, salió de paseo con su unigénita al monte y, en llegando al ápice, diole a elegir : "Apolo o yo". Y ella se ratificó : "Apolo o muerte". Y él, sintiéndolo mucho, la estrangulo.
Bodas se prometía Apolo y tuvo funeralias. Como era un dios, no sabemos si rezó. Sí sabemos que lloró lágrimas de hombre y que, arrodillándose ante el cuerpo desnudo y exánime de su prometida, insto a Hércules : "¡Fija en tu memoria estas formas admirables y talla luego en la montaña su imagen, para que yo pueda verla desde el Olimpo !. Hércules escucho y obedeció. Y así es como desde tiempos remotos se puede columbrar el perfil de una mujer yacente en una serrezuela vecina a la Fuenfría, siendo la testa el cerro de la Pinareja ; el vientre y las manos, la peña del Oso ; y los pies, el alto de Pasapán, do gustó la princesa el néctar del primer amor y la negra hiel de la muerte.