Parque Arqueológico de Carranque

Sábado, 10, Febrero, 2018 (Cultural y nivel 1)

Un viaje matinal en el que combinaremos una marcha de nivel 1 suave por la ruta de don Quijote, con una visita quiada al Parque Arqueológico de Carranque (Toledo).

DESCRIPCIÓN:

Caminaremos desde la población de Carranque hasta el Parque Arqueológico de Carranque, siguiendo las marcas de la Ruta de Don Quijote, que nos conducirán en suave descenso, entre barrancos y arroyos, desde la llanura cerealista de la Sagra hasta el cauce del río Guadarrama. A continuación visitaremos el importante yacimiento de origen romano del siglo IV d.C.

Datos técnicos

Salida: 9,30 a.m. desde Plaza de España.
Regreso: a las 15 h en Madrid.
Precio: 26€ (Socios: 24€)
Incluye entrada y visita guiada al Parque Arqueológico.
Distancia: 6 km
Desnivel de subida: 15 m (20 m acumulado).
Desnivel de bajada: 145 m (155 m acumulado).

PROGRAMA DEL VIAJE:

Marco Geográfico
Itinerario por el término municipal de Carranque (Toledo) en la comarca toledana de La Sagra.
Descripción de la ruta:
Comenzamos la ruta por las calles de Carranque, población enclavada en las llanuras de la comarca cerealista de La Sagra toledana, aunque Carranque, debido a la depresión del rio Guadarrama, tiene poco de llano; más bien es un terreno en desnivel que va desde el pueblo, a 655 metros de altitud, hasta el rio Guadarrama, 530 metros de altitud. Este desnivel con el paso de millones de años ha provocado grandes barrancos, entre los que destacan los arroyos y las cárcavas.
A la salida del pueblo cogemos el camino del molino, que nos llevará hasta el Parque Arqueológico, casi todo en ligero desnivel descendente hacia el rio. Al pasar las últimas casas encontraremos un cartel explicativo del tramo Nº 9 de la castellano-manchega ruta de Don Quijote, que es la que ahora estamos iniciando. Siguiendo nuestro camino cuesta abajo, durante unos 2 kilómetros atravesaremos campos de cereal, paraíso de la perdiz roja y la liebre. Pasaremos por un puente sobre la autopista AP41 que va de Madrid a Toledo y bajaremos hasta el arroyo de Pedro Campos, para seguir el camino paralelo al mismo. Aquí los campos van cambiando del cereal a las viñas y después al retamar. A nuestra izquierda discurre el arroyo plagado de almendros, escaramujos y espinos. El arroyo de Pedro Campo desemboca en su arroyo principal, el de la Sacristana, que se encuentra bien poblado de pinos y chopos, y es en esta junta, donde podremos encontrar el bosque mas espeso de la zona.
Al final de la bajada cruzaremos un cauce continuo de agua, la desembocadura del arroyo Conmaleche, y a continuación empezaremos a ver los restos de la presa que siglos atrás contenía el agua de los dos arroyos para luego conducirlo por un canal hasta un molino harinero que encontraremos 500 metros después de la presa. En este punto se encuentra la cascada del arroyo, la única del término de Carranque con un caudal continuo durante todo el año y nos encontramos entre pinos y chopos en un paisaje más propio de otras latitudes que de un pueblo de la Sagra.
No tardaremos mucho en alcanzar los cubos del molino; se trata de dos aljibes de extraordinaria altura, que eran llenados a través de un acueducto que traía el agua desde la presa, para luego a través de una tronera en la parte inferior, dejar salir el agua a presión para mover el cárcavo del molino y así hacer girar las muelas para producir la harina. El molino desapareció por culpa de una enorme tormenta a mediados del siglo XIX y solo quedó lo que hoy podemos ver. En medio kilómetro más alcanzaremos la zona del descansadero y el rio Guadarrama, zona boscosa con vegetación de ribera. Cruzando el cauce del arroyo por una zona cementada llegamos al "Barreno" un pozo artesiano del que sale el agua por su propio peso y que es de una calidad exquisita. Ya tenemos ante nosotros el impresionante puente que a través del río Guadarrama nos llevará al Parque Arqueológico de Carranque, donde podremos visitar una villa romana del siglo IV d.C., con uno de los más impresionantes conjuntos de mosaicos romanos de Europa.
Valores culturales
El yacimiento de Carranque, villa romana del siglo IV d.C, se ha convertido en una referencia imprescindible para quienes deseen conocer la historia de los últimos siglos de la romanidad y del tránsito a la Edad Media en el centro de la península Ibérica. La notable extensión del enclave, la variedad de sus testimonios arquitectónicos, así como la expresividad y belleza de los mosaicos de la villa romana, otorgan a este yacimiento un lugar muy destacado en la arqueología española.
En el lugar conocido como Santa María de Abajo, situado en una terraza de la margen derecha del río Guadarrama, se descubrió un mosaico de manera fortuita en 1983 como consecuencia de las labores agrícolas practicadas en este paraje por el vecino de Carranque Samuel López Iglesias. La importancia del hallazgo impulsó el inicio de una intervención arqueológica que se produjo de manera ininterrumpida entre 1985 y 2003 y, ya bajo una nueva dirección científica, entre 2004 y 2010. A lo largo de estos años se han puesto al descubierto diversos edificios y estructuras localizadas en una amplia superficie que abarca aproximadamente unas 18 hectáreas, entre los que sobresalen la casa de Materno y su complejo productivo destinado a la elaboración de aceite y vino –torcularium-, un mausoleo y un edificio palacial. Este notable conjunto arqueológico fue declarado Parque Arqueológico por la JCCM y abierto al público en el año 2003.
Dificultad de la ruta
Pequeña.
Equipo recomendado
Botas de montaña, ropa cómoda, chaqueta impermeable, mochila con agua (1,5 litros mínimo), comida, bastones, gorra, botiquin personal, etc...
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. Así, al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar. Además, si se llevan bastones estos han de guardarse necesariamente en el maletero del autocar.
Por motivos de seguridad los bastones sólo se pueden transportar en el maletero del autocar.