Federico Garcia Lorca

Bodas de sangre

Martes, 28, Noviembre, 2017, 20,30h

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Datos técnicos

Fecha: Martes, 28, Noviembre, 2017.
Hora: 20,30 h.
Precio: 19€ (Socios, 18€). (Precio taquilla: 25€)
Para inscribirse es necesario llamar por teléfono al 915 215 240 y realizar un ingreso, por el importe correspondiente a las plazas que se quiera reservar.
Teatro Maria Guerrero
Tamayo y Baus, 4, 28004 Madrid
Metro: Colón o Banco.

DESCRIPCIÓN:

Del 18 de Octubre al 10 de Diciembre del 2017 se representa en el Teatro Maria Guerrero la obra Bodas de sangre, dirigida por Pablo Messiez y representada por: Guadalupe Alvarez Luchía, Pilar Bergés, Francesco Carril, Juan Ceacero, Fernando Delgado-Hierro, Claudia Faci, Carlota Gaviño, Pilar Gómez, Carmen León, Gloria Muñoz, Julian Ortega y Estefanía de los Santos.
Hemos conseguido entradas para un pequeño grupo para el martes, 31, Enero, por lo que si estás interesado/a en asistir a esta representación no te retrases en inscribirte.

La obra
“Para los poetas y dramaturgos, en vez de homenajes yo organizaría ataques y desafíos en los cuales se nos dijera gallardamente y con verdadera saña: ¿A qué no te atreves a hacer esto?”, escribe Federico García Lorca en su “Charla sobre teatro”.
Y esa pregunta me acompaña desde que me decidí a montar “Bodas de sangre”.
¿Me atrevo a hacer esto? O mejor: qué sentido tiene que yo haga esto.
¿Cómo hacer un Lorca en presente?
Como suele suceder con los autores cuyos apellidos derivan en adjetivos, la figura y la obra de Federico García Lorca son infinitamente más complejas que lo que el discurso hegemónico -ese atenuador de potencias- pretende.
Poniendo el foco en algunas zonas, disimulando o apropiándose de otras se ha ido construyendo una idea acerca de “lo lorquiano” que funciona como interferencia a la hora de pensar a Lorca.
Y entonces veo que tiene todo el sentido hacerlo. El sentido de cumplir con el deseo (con el destino). De olvidar todo prejuicio y de poder establecer un diálogo entre esos textos y el presente de nuestros cuerpos.
Encontrar ahí el sentido: en nuestros sentidos, encarnando esas palabras.
Porque “cuando las cosas llegan a los centros, no hay quien las arranque".