El Motín de Aranjuez y visita a la ciudad

Sábado, 2 / Domingo, 3, Septiembre, 2017
Cultural (17 h)

Viaje para recorrer los Jardines de Aranjuez con una visita guiada, y asistir por la noche a la representación del Motín de Aranjuez.

Datos técnicos

Aranjuez (Madrid)
Salida: 17 h desde Plaza de España.
Regreso: En torno a las 0,30 h cogeremos el autocar de vuelta para Madrid.
Precio: 25€ (Socios: 23€)
Distancia: La habitual en toda visita monumental a una ciudad.
Nota: En esta ocasión la salida de plaza de España se ha trasladado a la calle Maestro Guerrero, esquina a la calle San Leonardo. Pincha en este enlace para ver un mapa de la ubicación de este punto.

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

SOLO EL SABADO, 2, SEPTIEMBRE.

Este viaje vespertino se compone de dos partes bien diferenciadas:
- Visita guiada a los Jardines de la Isla, Zona Monumental y el casco histórico de Aranjuez, declarado Conjunto Histórico Artístico (Casa de Godoy, Casa de Farinelli, Cocheras Reales, Ayuntamiento y Mercado, plaza de San Antonio y el Teatro Real de Carlos III), a realizar entre las 18 h y las 21 h.
A continuación tiempo libre hasta las 21,45 h.
- Representación del Motín de Aranjuez (fiesta declarada de Interés Turístico Nacional).
Primeramente tendrá lugar la entrega del título honorífico de Amotinado Mayor 2017 del Real Sitio y Villa de Aranjuez, y a continuación, se celebrará la escenificación del Motín de Aranjuez que protagonizan vecinos de esta ciudad.
A las 0,30 h cogeremos el autocar de vuelta para Madrid, a donde llegaremos aprox. hacia las 1,15 h de la madrugada del domingo.

La Fiesta en Aranjuez
Visitar la ciudad de Aranjuez en los primeros días de septiembre es un privilegio pues la ciudad se traslada en el tiempo para rememorar los hechos históricos acaecidos en 1808, que culminaron con la caída de Godoy y la abdicación de Carlos IV en su Hijo Fernando VII, lo que pasaría a la historia como el Motín de Aranjuez. Una fiesta nacida del sentimiento popular que recuerda una época histórica y unos acontecimientos vitales para el desarrollo político y social del pueblo español, en la que Aranjuez, sus vecinos, sus habitantes, participaron de forma activa. Una página histórica que vuelve a abrirse cada año, tras el verano, en una fiesta singular, llevada a la práctica por los vecinos y vecinas del Real Sitio y Villa. Una fiesta con estilo, con categoría y prestigio, con identidad propia, que ha merecido ser declarada FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL en 1990 y el Título de FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL desde 2014, destacando la Escenificación del Motín de Aranjuez, el Asalto al Palacio de Godoy y el Descenso Pirata del Tajo, a cargo de los vecinos, además de conciertos, espectáculos taurinos, torneos deportivos, verbenas...
Representación del Motín: son los propios habitantes de Aranjuez, ribereños y ribereñas, arancetanos y arancetanas, quienes renuncian a parte de sus vacaciones, para meterse en la piel de los personajes históricos del aquel 1808 que nos dibujara D. Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales y ahora son interpretados en los mismos escenarios naturales que dieron vida a la historia: la Plaza de la Parada del Palacio Real, el Palacio de Godoy, el Río Tajo, la Plaza de Toros, las calles y los viejos edificios. Piedras bicentenarias que han sabido guardar entre sus muros, tradiciones dormidas durante años.
Nombramiento del Amotinado Mayor: el Título honorífico de Amotinado Mayor de las Fiestas del Motín de Aranjuez, aprobado por el Pleno de la Corporación Municipal, recae cada año en personalidades o entidades que se han significado por desarrollar una labor profesional o humana en defensa de las libertades democráticas o por su labor en apoyo y promoción de los desfavorecidos, a través de acciones en las que impere la solidaridad, la cooperación y la justicia social. El Título es entregado al Amotinado Mayor, quien realiza un discurso minutos antes del inicio de la escenificación.
Asalto al Palacio de Godoy: los ribereños al redoble de los tambores y a la sola luz de las antorchas, toman y asaltan el antiguo Palacio de Godoy, donde es apresado y conducido hasta los calabozos municipales, mientras sus enseres son quemados, en un magnífico castillo de fuegos artificiales.

Los jardines de Aranjuez
Los Jardines de Aranjuez son una serie de bosques y parques ajardinados y ornamentados con numerosas fuentes y estatuas, situados junto al río Tajo y al Palacio Real de Aranjuez (Comunidad de Madrid, España). Están al cuidado del Patrimonio Nacional de la monarquía española y además ostentan el título de Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad otorgado por la Unesco en 2001.
Los Jardines son cuatro: el del Parterre, el de la Isla, el del Príncipe y el de Isabel II.

Breve historia del Motín de Aranjuez
El motín de Aranjuez fue una revuelta de carácter popular, respaldada por el Príncipe de Asturias, Fernando VII, entre el 17 y el 19 de marzo del 1808, provocada por la difícil situación que atravesaba España como consecuencia de las guerras europeas y crisis del absolutismo, y dirigida principalmente contra el que entonces era auténtico dueño de la situación política española, Manuel Godoy.
Las alianzas que Godoy venía estableciendo primero con Inglaterra (1793-1795), y más tarde con la Francia revolucionaria y napoleónica habían tenido consecuencias bastante desastrosas para el país.
Todos estos acontecimientos los venía observando Fernando VII con bastante indignación. Despreciaba a Godoy por su gestión diplomática y los resultados de su política, pero también porque controlaba a su padre y a la Corte, y quizás por su relación con su madre, aunque es posible que esta nunca existiera.
La cima de los despropósitos la encontró Fernando VII cuando, según el tratado de Fontainebleu (1807), España autorizaba la entrada de un ejército francés que se dirigía a Portugal, país que se negaba a aceptar el embargo a Gran Bretaña. Además, en el mismo tratado se contemplaba el reparto de Portugal entre los franceses y Godoy, verdadero atentado contra los derechos dinásticos de cualquier familia real, si tenemos en cuenta que Godoy era un noble de muy baja alcurnia como para ostentar un título regio.
La entrada de los franceses en España demostró que sus intenciones eran muy distintas a lo acordado. Las tropas napoleónicas empezaron a ocupar plazas sin siquiera luchar (Pamplona, San Sebastián, Barcelona, Burgos…). En 1808 la situación era crítica, y la familia Real, temiendo de las intenciones de los franceses, se retiró a Aranjuez, con la intención de marchar hacia Sevilla, puerto en el que embarcarían para pasar a México.
El día 13 de marzo de 1808 se tomó la decisión del traslado a Sevilla, y el día 15 se movilizó a gran parte de las tropas de Madrid para escoltar a la comitiva regia. Esto provocó la reacción de los partidarios de Fernando VII, reacios al exilio de Carlos IV en México, que instigaron revueltas corriendo la voz de la huida de los reyes. En la noche del 17 al 18 de marzo, grupos de revoltosos armados con palos, azadas y teas atacaron la casa de Godoy, que se había escondido, y fue saqueada.
Carlos IV, temeroso de su propia vida si la turba se descontrolaba, hizo el gesto de desposeer a Godoy de todos sus poderes y asumió el mando del Ejército y de la Marina ante las Corte y los Ministros, competencias que ejercía Godoy hasta entonces. Pero cuando el 19 de marzo Godoy fue encontrado escondido en su casa, la noticia corrió veloz entre la plebe, que se armó de nuevo, quedó descontrolada y marchó sobre su casa para lincharlo. Ante la gravísima situación, Fernando VII, querido por el pueblo por haberse enfrentado a Godoy, medió logrando salvar al valido, y su padre, completamente desprestigiado, abdicó en él como última opción para superar la crisis.
El 23 de marzo los franceses entraron en Madrid, y Murat se encargó de declarar nula la abdicación de Carlos IV, lo que motivaría más adelante la mediación de Napoleón en el enfrentamiento entre padre e hijo y las abdicaciones de Bayona, en abril.
Equipo recomendado
Llevar un jersey o ropa de abrigo, pues por la noche baja la temperatura y refresca mientras se esta sentado asistiendo a la representación del Motín al aire libre.
Llevar algo para cenar, si no se quiere comprar algo en los numerosos puestos de bares de Aranjuez. Idem para el agua.