Evolución histórica de Madrid 15

El Madrid de Franco: la cornisa imperial

Sábado, 9, diciembre 2017, 11h

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Datos técnicos

Precio: 10€ (Socios, 8€)
Grupo: 25 personas
Es necesario inscribirse
Inicio: 11 h, Metro Ciudad Universitaria, salida Avenida Complutense.
Final:Templo de Debod.
Duración: 2,30h.
Guía: Francisco Juez

DESCRIPCIÓN DEL PASEO:

El periodo de la Dictadura de Franco en Madrid se inicia con la reconstrucción tras los grandes daños sufridos por la ciudad durante la Guerra Civil, especialmente en los sectores occidental, sudoccidental y meridional. Así, por ejemplo, se inició la reedificación de la Ciudad Universitaria, que había quedado casi completamente destruida, siguiendo los planes originales. Comenzaremos nuestro paseo en la Universidad, donde recordaremos el plan original del año 1929, las construcciones de la época de la II República y la reconstrucción y reordenación de los años 40, dirigidas por López Otero y Muguruza, que añadieron algunas novedades al proyecto original del primero.
Entre 1939 y 1941 Pedro Bidagor, figura clave en esta época, y otros arquitectos de la Oficina Técnica elaboraron un nuevo Plan General, publicado en 1942, aprobado en 1944 y sancionado en 1946 con la creación de la Comisaría General para la Ordenación de Madrid. El denominado Plan Bidagor retomaba los principios de la propuesta de Zuazo y Jansen y, por lo tanto, era continuadora de los planes de la República, si bien con nuevos contenidos ideológicos. Así, Bidagor, al frente de la dirección técnica de la Comisaría General para la Ordenación de Madrid, siguió defendiendo el protagonismo de la Castellana y su prolongación como eje del crecimiento de la ciudad, y las obras continuaron en superficie y también bajo tierra, ya que fue en los años 40 cuando se concluyó el túnel de la risa, y se terminaron los Nuevos Ministerios.
El esquema de los accesos a Madrid concéntricos también se reforzó en los años 40 con las seis carreteras nacionales y Bidagor propuso completarlo con un eje norte-sur sobre el cauce del Abroñigal, que luego se convirtió en la M-30. El nuevo acceso a Madrid desde la carretera de La Coruña se realizó por la Ciudad Universitaria, camino que seguiremos en dirección hacia la calle Princesa. Uno de los aspectos más originales del Plan Bidagor fue el de la reforma de la llamada “cornisa de Madrid”, sólo parcialmente realizada. Estaba concebida como una gran fachada constituida por monumentos y edificios emblemáticos que manifestasen el triunfo del nuevo Régimen, con un lenguaje arquitectónico triunfalista y heredero de lo herreriano, en busca de una retórica imperial. Así, junto a la Ciudad Universitaria se trazó la nueva plaza de la Moncloa, como una entrada monumental a la ciudad, con el gran arco de triunfo erigido por López Otero; esta plaza comunicaba, a través de la calle de la Princesa, con la Gran Vía, en el mismo corazón de Madrid. Una serie de grandes edificios, como el Instituto Hispánico de Cultura, el Museo de América, el Colegio Mayor José Antonio, el Ministerio del Aire, de Gutiérrez Soto, el Edificio de la F.E.T y de las J.O.N.S que iba a ser construido sobre las ruinas del Cuartel de la Montaña aunque no llegó a ser una realidad, el Alcázar o Palacio Real y una renovada Catedral de la Almudena, adaptada por Chueca Goitia al entorno del Palacio Real pretendían transformar la vista de Madrid desde el oeste. Algunos de los edificios de viviendas del paseo del Pintor Rosales siguen los mismos presupuestos.