El valle dela Fuenfría

Miércoles, 27, junio, 2018 (Nivel 1+)

foto de la excursión

Datos técnicos

Esta excursión está planteada para ir con coche particular. Caso de no contar con coche propio, Tierra de Fuego se encarga de gestionar una plaza en cualquiera de los coches que van (si es que hay).
Cita: 10,30 a.m. Cercedilla.
Transporte: Vehículo propio.
Precio: 12€ (Socios: 10€)
La comida en restaurante no incluida (opcional)
Distancia: 11 km
Desnivel de subida: 60 m (135 m acumulado).
Desnivel de bajada: 680 m (810 m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Marco Geográfico
Este itinerario se desarrolla en el valle de la Fuenfía.
Descripción del itinerario
Una ruta para recorrer los frescos pinares de la Fuenfría.
En la estación de tren de Cercedilla, cogeremos el camino Purricheli para iniciar una suave subida por la ladera oeste del valle de la Fuenfía que nos llevará a enlazar con el sendero PR-30 por el que continuaremos hasta las cercanías de las Berceas, desde donde iniciaremos el descenso por la ladera este del valle para volver a la estación de Cercedilla.
Comida en Casa Gomez.
Valores naturales
El valle de la Fuenfría es uno de los parajes de la sierra del Guadarrama más bellos, y al mismo tiempo más visitados a causa de su fácil acceso. En su interior se ubica el paraje conocido como Dehesas de Cercedilla. Este valle, alargado, se encuentra cubierto de un espeso bosque de pinos silvestres, recorrido por diversas rutas verdes, algunas de las cuales se siguen en esta ruta.
Valores culturales
Evidentemente, la importancia histórica de la Calzada Romana es enorme, sin olvidar que el paso de la Fuenfría ha sido camino tradicional, sitúandose una venta en las Praderas de la Fuenfría.
Dificultad de la ruta
Media, ya que el itinerario es sencillo y las pendientes se superan cómodamente, caminando por senderos y alguna pista forestal.
Equipo recomendado
Mochila con comida y agua (1,5 litros como mínimo), botiquin personal, glucosa, etc. Y protector solar (labios y cara), junto con una gorra.
No olvidar un chubasquero metido en el fondo de la mochila, por si una tormenta evolucionase a lo largo del día.