Atazar-Centenera-Tornera-Puebla

Sábado, 25 / Domingo, 26, Noviembre, 2017
Nivel 2+ (9 a.m.)

Dos bellas cumbres de la sierra Norte madrileña, con panorámicas amplísimas.

Datos técnicos

Salida: 9 a.m. desde Plaza de España.
A las 9,15 a.m. en Plaza de Castilla.
Regreso: Hacia las 18 h se terminará la excursión parando 30 minutos a tomar algo.
Precio: 20€ (Socios: 18€)
Desayuno: Sin parada a desayunar.
Distancia: 20 km
Desnivel de subida: 870 m (1200 m acumulado).
Desnivel de bajada: 670 m (1030 m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Marco Geográfico
Esta ruta transcurre por la sierra Norte de Madrid, en el límite con Guadalajara, dentro de los términos municipales de El Atazar y Puebla de la Sierra.
Descripción del itinerario
El objetivo de este itinerario es unir dos de las cumbres más altas de la sierra de la Puebla —La Centenera (1810 m) y la Tornera (1866 m)— a través de un recorrido singular. Para ello comenzaremos a caminar en El Atazar, siguiendo el sendero GR88 hasta el collado del Torrejón, desde donde cruzaremos el arroyo de Peñarrubia, bordearemos la loma de Peñarrubia por un sendero singular y alcanzaremos el cordal de la Somosierra, cumbre a la que subiremos (1438 m).
Continuando la ascensión por esta cuerda llegaremos a la Centenera (1809 m), pasando por el cerro de la Torrecilla (1572 m), collado de la Paranza, collado del Tomillo y picos de Mataespesa (1612 m)
Para alcanzar la cumbre de la Tornera hay que descender por la vertiente norte, con fuerte pendiente hasta el collado de la Centenera, en donde iniciamos la subida por la loma hasta los 1865 m de su vértice geodésico.
Hecho esto sólo resta bajar en dirección norte a Cabeza Minga por el collado llano y a Puebla de la Sierra , donde nos espera el autocar.
Valores Naturales
La sierra de Puebla es un cordal montañoso que se desprende con dirección sureste de la vertiente meridional del Macizo de Ayllón, actuando como divisoria de aguas de dos grandes cuencas hidrográficas: Lozoya, al oeste y Jarama, al este.
Geológicamente es una sierra en la predominan las cuarcitas, que por su dureza aparecen en las cumbres, mientras que las pizarras, más endebles, se desgajan en lajas que se distribuyen por las laderas, formando grandes pedreras que han sido colonizadas por rebollos, brezos y brecinas, aparte de gayuba.
Desde el 29 de junio de 2005, la reunión de la Mesa del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la UNESCO, aprueba la declaración de la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, integrada por los municipios de Horcajuelo de la Sierra, Prádena del Rincón, la Hiruela, Montejo de la Sierra y Puebla de la Sierra.
Valores Culturales
La belleza del paisaje es un componente cultural de las marchas, que se valora sin ser muchas veces consciente de ello. Y en esta marcha ese valor cultural es especialmente destacable en las cumbres de La Centenera y la Tornera, dos atalayas magníficas, que rivalizan por ofrecer las mejores panorámicas del macizo de Ayllón y de la Somosierra.
Dificultad de la ruta
Alta por longitud y desnivel, a lo que hay que unir el hecho de que se camine casi en la totalidad del recorrido por senderos con piedra suelta. Además, el descenso desde la Centenera al collado tiene mucha pendiente, por pedrera suelta. Y la ascensión final a la Tornera, con poco más de 200 m de desnivel, se suele atragantar: las piernas acusan los kilómetros y no hay un sendero claro por lo que hay que caminar campo a través pisando pizarras sueltas y superando roquedos, pequeños, pero incómodos. En el descenso a Puebla, el último tramo desde la pista al pueblo acaba con las pocas fuerzas que quedan.
Equipo recomendado
Botas de montaña, chaqueta impermeable; mochila con agua (1,5 litro mínimo), comida, protector solar (labios y cara), gorra, bastones...
En cuanto al agua nunca llevar menos de 1,5 litros, siendo aconsejable cargar con al menos 2 litros, pues no hay fuente en todo el camino.
Es también aconsejable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar, por si fuera necesario cambiarse. Asi como calzado para cambiarse las botas antes de subir al autocar y no ensuciarle.