Románico de Burgos: Esgueva y Ribera del Duero burgalesa

Sábado, 25, noviembre, 2017, 8,00 a.m.

foto de la excursión

Un viaje para conocer los monumentos románicos del Valle del Esgueva en la provincia de Burgos.

Datos técnicos

Románico del Valle del Esgueva y la Ribera del Duero burgalesa
Salida: 8,00 a.m. desde Plaza de España.
A las 8,15 a.m. en Plaza de Castilla.
Regreso: En torno a las 18,00 h terminará la excursión, parando 30 minutos a tomar algo.
Precio: 22€ (Socios: 20€)
Incluye: Visitas guiadas a los monumentos. No incluye entrada a los monumentos.
Desayuno: Boceguillas.
No hay marcha
Recorrido del autocar: Plaza de España - Plaza de Castilla - A-1 - Puerto de Somosierra - Gumiel de Izán.
Regreso: Tórtoles de Esgueva - A-1 - Puerto de Somosierra - Buitrago - Plaza de Castilla - Plaza de España.
Guía: Jose Manuel del Valle.

PROGRAMA DEL VIAJE:

La Ribera del Duero burgalesa discurre a lo largo de la parte meridional de la provincia, siendo una de las zonas más ricas de la misma por su aprovechamiento y explotación agropecuaria. El viñedo, la producción cerealística y la ganadería ovina son la base de esa riqueza. Se trata de un paisaje de penillanura, salpicado de campiñas y pequeños páramos. En la Antigüedad fue solar de las tribus vacceas, asentadas en el sector central de la cuenca del Duero, que fueron ampliamente romanizadas tras el control romano de la región. Éstos fundaron en el sector oriental de la ribera del Duero burgalesa la ciudad de Clunia, una de las más importantes ciudades romanas de la Hispania septentrional. Durante la Alta Edad Media permaneció semidespoblada hasta la consolidación en el segundo cuarto del siglo XI de las fronteras meridionales del Reino de Castilla en torno a la Cordillera Central. Esta región es la que presenta menor densidad de monumentos románicos de la provincia, y lo que se ha conservado es muy rural; esto se explicaría por la más que probable sustitución de hipotéticos templos románicos por otros ya góticos en las principales villas y lugares de la Ribera: Aranda y Roa principalmente, pero también Gumiel de Izán o el monasterio de La Vid. No obstante, dentro de este espacio geográfico de la Cuenca del Duero hay un área de especial concentración de edificios románicos, y algunos de cierta calidad, nos referimos al Valle del Esgueva, valle paralelo al Duero, pero afluente del Pisuerga por su margen izquierda poco antes de desaguar éste en el Duero, ya en la provincia de Valladolid. Esta es el la zona elegida para recorrer en este viaje, no sin antes detenernos en Gumiel de Izán para atisbar la riqueza de su pasado románico.

- Gumiel de Izán: Esta es la primera localidad en la que pararemos para ver su imponente iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (principios del siglo XVI) que custodia algunas columnas, basas y capiteles del antiguo monasterio de San Pedro, erigido en el siglo XI y que es fiel reflejo de influencias silenses y sorianas. También nos acercaremos a ver la ermita del Cristo de Reveche, edificio rural del siglo XII.
- Oquillas: Camino del Valle del Esgueva nos detendremos en esta localidad para ver su iglesia de San Cipriano (siglo XII), una de las de mejor calidad de la zona.
- Bahabón de Esgueva: En esta población iniciaremos nuestro recorrido por el Valle del Esgueva burgalés por la carretera que discurre paralela al río. Brevemente, haremos un alto para ver la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (finales del siglo XII).
- Santibáñez de Esgueva: En este pueblo se encuentra la ermita de San Salvador, interesante templo de finales del siglo XII, que cuenta con un ábside decorado con arquillos lombardos.
- Cabañes de Esgueva: Breve parada para ver la iglesia de San Martín de Tours de mediados del siglo XII.
- Pinillos de Esgueva: Aquí podremos contemplar otra iglesia, esta vez consagrada a Nuestra Señora de la Asunción (finales del siglo XII), en la que podremos observar en su ábside la decoración con arquillos lombardos que ya vimos en Santibáñez.
- Terradillos de Esgueva: Visitaremos su iglesia de San Andrés de finales del siglo XII o principios del siglo XIII, cuyo porte monumental en su interior se debe a las sucesivas reformas del templo en los siglos XVI y XVIII.