Navalagamella-Molinos del Perales-Quijorna

Sábado, 25 / Domingo, 26, Noviembre, 2017
Nivel 1 (9 a.m.)

Nivel 1 foto de la excursión

Una ruta siguiendo el curso del río Perales, hasta Quijorna, pasando por las Dehesas.

Datos técnicos

Salida: 9 a.m. desde Plaza de España.
A las 9,15 a.m. en Plaza de Castilla.
Regreso: en torno a las 17,30 h terminará la ruta parando 30 minutos a tomar algo.
Precio: 20€ (Socios: 18€)
Desayuno: No se para a desayunar.
Distancia: 15 km
Desnivel de subida: 90 m (110 m acumulado).
Desnivel de bajada: 80 m (100 m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Marco Geográfico
Itinerario de senderismo por la cuenca del río Perales, al sudoeste de la provincia de Madrid, por los términos municipales de Navalagamella y Quijorna.
Descripción del itinerario
En la población de Navalagamella comenzaremos a caminar descendiendo primeramente a cruzar el arroyo del Molino del Hondillo, continuando por la Cañada Real Segoviana (o Leonesa) con una ligera subida para cruzar el trasvase Valmayor-San Juan, antes de alcanzar la orilla del río Perales en el Descansadero Puente del Hoyo. Desde aquí la senda mantiene el Perales a la izquierda hasta el cruce con la carretera de Navalagamella (M-510), pasando por los restos de varios molinos harineros que funcionaban con el agua de este río.
Desde el puente la senda continua por la orilla derecha siguiendo la colada de Vahondillo hasta el recoleto embalse de Cerro Alarcón, cuyas orillas recorreremos para alcanzar un pequeño puente por el que cruzar el Perales, y a través de las dehesas llegar a Quijorna, donde finalizará la marcha.
Valores naturales
El río Perales recoge las aguas que bajan de la vertiente sur de Las Machotas y que a partir del Puente del Hoyo dan origen a un curso bien definido que se va encajando en el paisaje de encinas, enebros y fresnos hasta su desembocadura en el río Alberche, bajo el Puente de la Pedrera (s.XVIII), en Villa del Prado.
Podría decirse que el Perales es uno de los ríos madrileños mejor conservados de esta comunidad, y su cuenca fluvial alberga los mejores ejemplos de encinares y carrascales de la provincia.
Por otra parte, en estos momentos, con las abundantes lluvias y nevadas caídas en días pasado, el Perales baja con un volumen de agua espectacular.
Por otra parte todo el recorrido se ubica dentro de la ZEPA Encinares del Alberche y Cofio, espacio protegido (1990) dentro de la red Natura 2000, y donde hay que destacar la presencia de Águila imperial ibérica (Aquila heliaca adalberto), Buitre leonado (Gyps fulvus), Buitre negro (Aegypius monachus), Águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y Búho real (Bubo bubo).
Entre la vegetación de la zona hay que señalar los extensos encinares, salpicados de robles, mientras que en las orillas de los arroyos abundas el fresno y la cornicabra.
Valores culturales
A lo largo de todo el itinerario son numerosos los vestigios de la Mesta por los que se pasa, ya sean Coladas, Cañadas o Descansaderos.
Hay que destacar los restos de los molinos harineros que, aunque derruidos, son de una gran belleza, ejemplos magníficos de molinos de cubo.
El embalse de Cerro Alarcón fue diseñado por los ingenieros A. San Feliz y J. M. Peironcelly (1970), con fines recreativos. La presa está formada por un muro de hormigón de directriz curva, con una longitud de coronación de 132 m. Su altura máxima es de 22 m.
El embalse tiene una capacidad de almacenaje de 1,04 hm³ y ocupa una superficie de 25 hectáreas. La construcción del embalse provocó una gran impacto ecológico sobre el río Perales, no sólo en lo que respecta a la regulación de sus aguas, sino también al hábitat de algunas especies piscícolas en peligro de extinción. Es el caso de la pardilla (rutilus lemmingii), que fue desplazada aguas abajo de la presa.
Dificultad de la ruta
En este nivel esta ruta no representa ningún problema.
Equipo recomendado
Chaqueta impermeable, forro polar, botas de montaña; mochila con comida y agua (1,5 litros como mínimo), botiquin personal, glucosa, etc. Aconsejable un paraguas plegable y bastones.
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. Al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autocar.