Azud del Tenebroso

Sábado, 26 / Domingo, 27, Mayo, 2018
Nivel 1 (9 a.m.)

Nivel 1 foto de la excursión

Bonito itinerario, con grandes vistas de los embalses del Villar y Puentes Viejas

Datos técnicos

Buitrago del Lozoya (Madrid)
Salida: 9 a.m. desde Plaza de España.
A las 9,15 a.m. en Plaza de Castilla.
Regreso: En torno a las 18 h terminará la excursión, parando 30 minutos a tomar algo. El sábado 26 ajustaremos los horarios para volver a Madrid a tiempo de ver la final de la Copa de Europa a las 20,45h.
Precio: 20€ (Socios: 18€)
Desayuno: Sin desayuno.
Distancia: 14 km
Desnivel de subida: 90 (110 m acumulado).
Desnivel de bajada: 155 m (185 m m acumulado).

DESCRIPCIÓN DE LA EXCURSIÓN:

Marco Geográfico
Este itinerario se desarrolla por el término municipal de Berzosa del Lozoya y Paredes de Buitrago, provincia de Madrid.
Descripción del itinerario
Comenzaremos nuestra ruta en la pequeña población de Berzosa de Lozoya, tomando una pista vecinal, que desciende paralela al arroyo de los Vallejos. Proseguimos cómodamente, hasta cruzar el arroyuelo del Pozo de la Pila. Aquí cogemos una buena pista, que nos adentra en el Pinar de Casasola. Avanzando por la pista disfrutaremos de muy buenas vistas de los recodos del río Lozoya, en el embalse del Villar. Salimos del Pinar, y avanzamos por un estrecho sendero a cruzar el Arroyo de la Quebradas. Ahora el terreno esta más despejado de arboleda, y podemos apreciar un poco el horizonte. Llegamos a un punto donde nos desviaremos para acércanos al Azud del Tenebroso. El azud que toma su nombre del cerro cercano, fue construido para desviar las aguas turbias que se producían aguas arriba del embalse del Villar, y conseguir que ésta se autodepurase. Volveremos brevemente sobre nuestros pasos, y con la imagen de la presa de Puentes Viejas a nuestra izquierda nos dirigiremos al pueblo de Paredes de Buitrago donde concluye la ruta.
Valores naturales
La garganta que forma el río Lozoya en este entorno destaca como elemento geomorfológico de carácter erosivo, asociado a fenómenos fluviales. Corresponde a formas de incisión lineal, estrechas, cuyo desarrollo vertical (encajamiento) es mayor que su anchura, pudiendo tener condicionantes tectónicos. Aquí el sustrato corresponde a rocas metamórficas prehercínicas, cuya disposición general es subparalela a la garganta; más concretamente son ortoneises bandeados biotíticos, en los que la estructura dominante es un bandeado metamórfico (foliación de segunda fase hercínica), compuesta por bandas oscuras con predominio de biotita y sillimanita, y bandas claras compuestas por feldespatos, plagioclasa y cuarzo.
Tapizando el entorno se puede observar un predominio de matorrales en parches donde no aflora la roca, con variados elementos de frondosas perennifolias y en algunos tramos pinares repoblados.
Valores culturales
Es en 1848, año en que Madrid contaba ya con más de 200.000 habitantes, cuando los ingenieros Rafo y Ribera propusieron un canal abierto y revestido derivado del Río Lozoya, así como una gran presa de embalse en el Pontón de la Oliva. El día 11 de junio de 1851, se pone la primera piedra de unas obras impulsadas por Juan Bravo Murillo, el entonces presidente del Gobierno. Siete días después se publica en la Gaceta de Madrid el Real Decreto por el que se aprueba la traída de agua a la capital, que llevaría el nombre de Canal de Isabel II en honor a la Reina Gobernadora. Cinco años más tarde, el 24 de junio, onomástica de San Juan, el agua surge de un surtidor en la calle de San Bernardo (muy cerca de la iglesia de Montserrat). Fotos y crónicas hablan del evento, diciendo que "parecía un río puesto en pié". Sin embargo, las filtraciones de la presa de El Pontón de la Oliva, construida sobre calizas, obligó a buscar otras soluciones. Se hace una nueva presa aguas arriba del Lozoya, la del Villar, edificada entre los años 1873 y 1882 por los ingenieros José Morer y Elzeario Boix.
El embalse de El Villar es el más antiguo en funcionamiento de toda la región y de todo el sistema de embalses del Canal de Isabel II.
Dificultad de la ruta
Media baja.
Equipo recomendado
Botas de montaña, chaqueta impermeable, mochila con agua (1,5 litro mínimo), comida, botiquin personal, etc. Un bastón siempre ayudará.
Es también aconsejable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar, por si fuera necesario cambiarse. Asi como calzado de repuesto, para cambiarse las botas antes de subir al autocar y no ensuaciarle.